Bienvenidos al blog de la Unidad de Rehabilitación de Salud Mental de Granada

Esperamos que este blog sea una herramienta útil para todos los compañeros y usuarios de la URA de Granada y para el colectivo de salud mental en general.

jueves, 13 de febrero de 2020

SÍ, SÍ SE PUEDE

Sí, sí se puede
Peña de la Cruz - Sierra Arana

Sí, sí se puede
afrontar siempre
la nefasta y no letal 
enfermedad mental.

Sensaciones
emociones
nuevas
y nuestras.

En el vacío
y el hastío
por la vida
impunemente
truncada.
Por latente y sutilmente 
trastorno de la mente.

Desesperación
obnubilación 
feroz apatía
Haza del Lino
todo el día.
No tengo salida.

Sí, si se puede
salir con duende
de superación
y con la razón 
de empoderamiento.

Tomando las frágiles 
riendas 
de tu vida con fuerza,
tesón, confianza 
y secreta constancia. 
Sierra de Orivio y Valle del Rio Louzara  desde Cebreiro
Relacionándose 
con buena gente.

Sí sí se puede
salir si se hunde
uno o una en el pozo
insalubre, sin gozo
ni salida aparente
de la mala gente.

Tú puedes, 
él o ella pueden. 
Nosotros, nosotras
sí debemos y podemos
del pozo deshacernos
y del estigma despreocuparnos.

Sí, sí se puede
afrontar siempre
la nefasta y no letal
enfermedad mental.

     José Domingo.




miércoles, 12 de febrero de 2020

Entre Víznar y Alfacar murió la inspiración poética. Y nació la esperanza recuperativa de Locos por la Montaña

Nací un nueve de Febrero del mil novecientos cincuenta y ocho, este nueve de Febrero del dos mil veinte cumplí sesenta y dos años rodeado de muy buena gente y con la ilusión común de caminar hacia nuestra recuperación, vayamos al Nepal o no, lo fundamental es nuestra salud física y psíquica a través del montañismo. Lo pasé de escándalo haciendo lo que me gusta, disfrutando del esfuerzo, naturaleza y la compañía de personas entrañables que disfrutaron tanto o más que yo.
El guía y gran conocedor de la zona fue Joaquín, que llevó maravillosamente al grupo. Gracias por habernos guiado en este día. 
El paraje era de ensueño entre Víznar y Alfacar; Lorca y el canto de avecillas, silenciado a nuestro paso. Primero topamos con Fuente Grande, burbujeante e hilarante nacimiento de la acequia Aynadamar, inspirándonos el caminar hacia el Barranco de Víznar, entre gritos de muerte y libertad. En donde se homenajea todos los dieciocho de Agosto, a las personas fallecidas en pos de la libertad y el llanto de la opresión.
Continuando la ascensión llegando al área recreativa de puerto lobo totalmente vacía, llegamos a su centro de interpretación, que dejándolo a un lado, los pasos entre pinares, piedras y matorrales, nos llevaron a las Trincheras nacionales del Maullo, nombre que viene de la comunicación entre los soldados de las trincheras, con Maullidos de gatos o gatas. Dando nombre también al redondeado Cerro Maullo. A las personas del grupo, sumergidas en las trincheras, se nos hace difícil imaginar el sufrimiento vivido por los dos bandos en aquello hermosos paisajes. Las vistas del valle Víznar, Alfacar, contrapuestas con la blanca visión de Sierra Nevada. Nos dan paso a la omnipotente cruz de Viznar. Paso a Paso, seguro y decidido de las veinticinco personas de la expedición en armonía de las personas veteranas de Azimut y las nuevas incorporaciones de Locos por la montaña. Ayudándose mutuamente al disfrute de la naturaleza y la preparación física y psíquica.
Todo no es el caminar, hay tiempo para disfrutar del paisaje, el sereno ambiente y la buena convivencia. Es otro reto del día, no solo la conquista de la cima, si no el compartir unas sensaciones relajantes, Así como ascender a la cruz de Alfacar, blanca e inmaculada
Bosque abajo, pasando por la placentera Alfaraguilla, reserva natural de árboles centenarios a su libre albedrío, dándonos paso a un Albolariun, bosque de árboles enjaulados, pero que nos permiten ver diversas especies arbóreas en un breve espacio de tiempo y de diversos lugares de procedencia.
La participación de personas pertenecientes al proyecto de Locos por la montaña, en esta ocasión a sido muy nutrida, de lo cual me alegro, es señal de que el proyecto engancha y hay ganas de superarse. Viéndose ya alguna mejoría física y Psíquica entre nosotros/as.
Seguiremos en unión y fuerza por el disfrute de la naturaleza y por nuestra recuperación. Gracias por este magnifico día.
José Domingo, Coordinación



lunes, 3 de febrero de 2020

A LAS 3 Y 4º



Los días, las noches, la ropa, el suelo, el cristal de la ventana, las calles, las personas, las

farolas y la persona en singular son algunas de tantas cosas que me asustan. Lo
reconozco, tengo miedo, incluso del espacio seguro. El sentimiento arraiga allí en lo
profundo, rellena los huecos dejando vacío, aleteo continuo. A veces incluso parece
que se ha ido, un instante, para volver por no tenerlo, es lo que siempre queda.

No, no le guardo rencor, es mío, lo he cuidado y lo he querido a pesar de que quiera ser
irracional.

Si por mí fuera viviría dentro pero no es posible, significa la muerte y le teme a la
muerte casi tanto como a la vida.

El cambio me aterra, la calma y la inquietud juegan a un vals de pizzicatos... La
coreografía será al compás de la danza macabra y el metrónomo es el reloj de mi
pared. Cualquier día caerá sobre mí alargando sus manecillas para darme un último
abrazo y serán las 3 y 4º. Por eso no tiene pilas.

Mi día a día... Intento no levantarme, prefiero estar tumbado... A la silla le quité las

patas, no quería pero acabarían por romperse, es mejor ser previsor para aplacar al

hastió. Quizás si me levante, para lo necesario, ir al servicio. A la ducha no, es peligrosa.
Al váter le quite la tapa para que no se cerrara, lo cerrado acaba pensando como le
ocurre a la cabeza. Pienso que si estuviera abierto no tendría pánico.

Andar no podría, la altitud me produce escapismo... Ya sabes, esa sensación de querer
salir a la luz del sol, con gafas y todo.

No quiero saber más de la noche, siempre cuenta mentiras, promesas de rabia y
anhelos, entonces se abre cuando debiera cerrarse. El pestañeo enfebrecido de miles
de ojos no le dejan pensar. El día es peor, nunca tiene clausura, ¿lo entiende? No lo
soportan, el conocimiento les da pavor.

Antes del desasosiego, no había nada creo. O sí, tal vez risas, llanto y esas cosas del
vacío, aunque a decir verdad no lo recuerdo. ¿Lo conoce? Fuimos amigos, compañeros
enemigos y rivales camaradas, ahora somos desconocidos, va por fases.
 No soy desorganizado, el caos es ley superior e incluye al orden, a veces cambian
turnos. Son cosas administrativas judiciales... Al final todo ocupa su sitio, aunque la silla
no tenga patas, al sillón le falten orejas y a la cama una enmienda. El tren con la
separación se llevó las sábanas pero volverá a su hora. Le recomiendo que coja el
ferrocarril, el metro no funciona, se le acabó la batería.

En algo que olvidé, ¿qué más podría haberse perdido? Encontrar en estos días un papel
de recuerdo para dejarme de nuevo en mi lugar, eso en otro tiempo valía una ciudad.

¿De dónde habrá salido? Creía que lo había escondido, allí en la mesa, bajo las tablas,
donde no hay tornillos ni tuercas ni arandelas. Fue difícil sin herramientas.

Hago una espera, con hilo y tela que saqué de la colcha, con los que se teje bien. Me
gusta, por eso lo dejé sin empezar, así me gustará más... Lo entiendo, no lo comparto,
antes sí ayer ya no. Es cuestión de perspectivas, paradojas y sin sen

A la luz de la sombra tras los párpados, tenía humo y echaba alas. ¿Cuándo? No tenía
hora, era el atardecer, entreabierto, por las rendijas de la mente se cuela el nocturno
rojo.
Viene pero no regresa, será la primera y la última. Para saberlo solo hay que escuchar
el ruido, no el que hago yo, sino el que viene de dentro. Es un espacio en blanco en el
gris de la moqueta, el hueco desperdiciado por la suela del zapato, otras veces es un tic
tac de esos que hacen los grillos... ¿el zigzag de una gota de agua? Nunca escuches ese
disparate, se va por el desagüe hacia arriba.

El espanto se pone disfraces, le encanta el carnaval, a mí me horroriza, normal si le
gusta. Su favorito es colérico, con su collar de pinchos, sin mucho estilo. Aunque perdió
la careta lo sigue llevando incompleto.

Algo que no me atemorice es un tema doble difícil, aunque se puede intentar. Antes
eran las plantas o las flores, una rosa pero rubia en las violetas. Si fuera hoy le diría que
se las llevara, por los pinchos, tienen ponzoña. Al final es una trampa, como todo.
Quizás sea la nada, pero le mentiría, o la soledad pero sola, sin hielo.

¿Un pitido? Dejé puesta a la casera en la hornilla, no suena. Locura debe ser, era la que
faltaba. He acertado, es de cuerda, ya anda, ya se nos echa encima. ¡Cariño por fin!
Que mal hablado principio.

La gota sube, no tiene patas para caer. Ya no habrá más, lo tendrá todo abierto. No hay
medias tintas tan solo enteras. Dijo adiós, lo dejó por escrito y tomó el suspiro a las 3 y
4º.

A.P.R.G